‘Coyotes’, invasores de fuera, políticos corruptos y ‘guerra civil’ en Zona Piel
Entre cientos de “coyotes” y vendedores del Estado de México, locatarios de la Zona Piel luchan día a día por los clientes. Los clientes aumentan cada año, pero las ventas disminuyen ante la competencia desleal que ahí se genera.
Agustín Serrano, vendedor del mercado Nueva York, ubicado en la calle Nuevo Vallarta, lamentó el grave problema que vive la Zona Piel por la falta de control de la Dirección de Mercados del Gobierno Municipal.
“Se mueven muchos intereses; son demasiados “coyotes” y “tolucos”, como se les conoce a vendedores del Estado de México que vienen e invaden banquetas con sus mercancías, y todos están supuestamente reglamentados, tienen sus permisos del Municipio”, declaró.
Él, comerciante fijo, paga una renta mensual de cinco mil pesos por un espacio de dos metros cuadrados, mientras que los vendedores del Estado de México sólo pagan dos pesos diarios al Municipio, por vender en la banqueta.
Y, dada la necesidad de vender y ganar mercado, los propios comerciantes leoneses se dañan entre sí con prácticas desleales, aceptó el microempresario.
El primer modelo de competencia desleal son los “coyotes” conocidos por todos los locatarios, que expenden botas, bolsos, chamarras, zapato… ellos coyotes en su mayoría de León, pero llevan clientes desde la calle a los negocios fijos que les dan comisión.
El segundo modelo, que está creciendo rápidamente, es el comercio “banquetero” promovido por comerciantes fijos de la Zona Piel (hay incluso ahí un hotelero muy conocido, que renta las banquetas frente a su hotel), que tienen contactos con la Dirección de Mercados para tramitar los permisos a los “invasores” del Estado de México.
“Inspectores de Mercados, políticos y burócratas de Presidencia Municipal… los conocemos y todos tramitan permisos a quien solicite un espacio, y sin problema”, denunció.
El tercer modelo de competencia desleal es que muchos locatarios sacan bancas, sillas y escaleras, apartan el área de estacionamiento con sus camionetas, invaden con mercancía y extienden sus negocios con el respaldo de las autoridades.
Los locatarios fijos están siendo “devorados” por los que tienen el poder, destacó el empresario Agustín Serrano, y señaló entre quienes promueven permisos a Fabiola Velázquez, de la Asociación Civil “Los Bárbaros”, que agrupa a más de 300 comerciantes; a Alfredo Reséndiz, que encabeza al grupo de Comerciantes Ambulantes y Semifijos, con más de 500 agremiados; y últimamente destacan las gestiones del diputado local del IV Distrito, Guillermo Romo Méndez.
Concluyó que cada vez es más difícil pagar una renta de cinco mil pesos mensuales con tanta competencia desleal. “En otros mercados como San Crispín, se pagan 10 mil pesos de renta mensual, más agua, luz, empleados, teléfono…” concluyó.
