Los empresarios presionan al Gobierno para que facilite nuevas inversiones

El Consejo Coordinador Empresarial trabaja con Hacienda en un nuevo paquete de inversión mixta en infraestructuras

Una de las constantes en el discurso de Andrés Manuel López Obrador es la de tener preparado un mensaje para cada audiencia. El presidente no ha dejado de dirigirse a sus votantes declinando esa declaración de intenciones que le aupó al poder, “primero los pobres”, pero al mismo tiempo entremezcla esos lemas con guiños a los empresarios y al gran capital. El Gobierno ha arrancado 2022 con un nuevo anuncio de colaboración con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la organización patronal mexicana, que presiona para que se facilite un incremento de las inversiones. Ni las fórmulas de participación mixta ni esos reclamos representan una novedad, pero la pandemia profundizó la urgencia de la recuperación económica. Y ello depende en buena medida de un incremento de las inversiones.

El mandatario se reunió el martes con el presidente del CCE, Carlos Salazar Lomelín, al igual que en los inicios de curso anteriores, para estudiar las posibilidades de cooperación entre sector privado y sector público. El organismo empresarial trabaja con la Secretaría de Hacienda en un plan de intervención conjunta en infraestructuras, uno de los grandes ejes de la llamada Cuarta Transformación. Tanto el Ejecutivo como el Consejo, cuestionado al respecto por EL PAÍS, se reservan por ahora el monto de la operación, que se anunciará oficialmente a finales de enero en el Palacio Nacional.

Mientras tanto, Salazar afina el paquete de inversión con el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O. Para los empresarios mexicanos las inversión en el país, alrededor del 20% del PIB, es insuficiente, sobre todo si se compara con los números de algunos competidores y gigantes como China. Según los datos publicados en diciembre por el Instituto de Estadística y Geografía (Inegi), la formación bruta de capital fijo -el índice que refleja el valor de activos producidos y adquiridos en un tiempo determinado- disminuyó dos puntos, del 19,3% al 17,3% del PIB, en 2020. A eso se suma que en el primer año de la pandemia de covid-19 se registró un desplome de la economía del 8,5% y las previsiones para 2021, con un crecimiento del 5,4% según el Banco de México, solo se entienden con la premisa de ese descalabro sin precedentes en casi un siglo, desde la Gran Recesión.